Consejos de compostaje: convertir las hojas de otoño en oro para el jardín

Compañeros pulgares verdes, el otoño se acerca. Esta es una época mágica en la que el exuberante verde del verano se desvanece lentamente en un tapiz de rojos, naranjas y amarillos. A los jardineros les encanta esta estación no sólo por su belleza sino también por las oportunidades que ofrece para preparar sus jardines para los meses venideros. Uno de mis rituales otoñales favoritos es convertir las hojas caídas en abono nutritivo que alimentará mi jardín cuando llegue la primavera.

Transición del jardín de verano a otoño

A finales de agosto, empezarías a notar cambios sutiles en el jardín. El calor del verano disminuye, los días se acortan y el crecimiento de las plantas comienza a disminuir. Las verduras de verano como los tomates y los pimientos están disminuyendo, mientras que los cultivos de otoño como la col rizada, el brócoli y las espinacas están ganando impulso. Es el momento perfecto para empezar a pensar en la limpieza y preparación del suelo.

Esta transición estacional también es un recordatorio de que el jardín es un ciclo. Lo que haga ahora prepara el escenario para el crecimiento del próximo año, y ahí es donde entra en juego el compostaje de hojas de otoño.

¿Por qué caen las hojas?

Las hojas son un regalo de la naturaleza para los jardineros: repletas de carbono, son un ingrediente clave del abono.Cuando se combinan con materiales ricos en nitrógeno (como restos de cocina o recortes de césped), se descomponen en una sustancia oscura y quebradiza que mejora la textura del suelo, la retención de agua y la disponibilidad de nutrientes.

En lugar de embolsar las hojas y tirarlas a los vertederos, ¿por qué no convertirlas en alimento para los parterres de su jardín? Es ecológico, económico y satisfactorio. Las hojas son oro carbónico: los «marrones» de la naturaleza. Combínalos con las «verduras» sobrantes del verano (piensa en posos de café, plantas anuales gastadas o esa lechuga atornillada) y tendrás una mezcla de abono ideal.

Cómo convertir las hojas de otoño en abono para el jardín

Paso 1: Recoger y triturar

Recoge tus hojas caídas. Las hojas secas y crujientes se convierten en abono más rápido que las empapadas. Si tienes una cortadora de césped con un accesorio para bolsa, pásala por las hojas para triturarlas en trozos más pequeños. Las hojas trituradas se convierten en abono más rápidamente porque tienen más superficie para que trabajen los microbios.

Paso 2: Coloque capas en su pila

Piense en el compostaje como si fuera a hacer una lasaña. Comience con una capa de materiales ásperos como ramitas o paja para una buena circulación del aire.Luego agregue una capa de hojas trituradas (“marrones” ricas en carbono), seguida de una capa de materiales verdes (“verdes” ricos en nitrógeno), como restos de vegetales, posos de café o recortes de pasto fresco. Sigue alternando capas.

Paso 3: Manténgalo húmedo y gírelo regularmente

Su pila de abono debe sentirse como una esponja húmeda: húmeda pero no empapada. Riégalo si está seco. Cada semana o dos, voltee su pila con una horca o un aireador de abono para agregar oxígeno, lo que acelera la descomposición y previene los olores.

Dependiendo de las condiciones, las hojas se descompondrán en unos meses o un año. Está listo cuando el abono esté oscuro, quebradizo y con un aroma terroso.

Mi experimento de compostaje de hojas

El año pasado, decidí probar cómo los diferentes tipos de hojas afectan el compost. Separé hojas de roble, arce y abedul en tres montones y las convertí en abono una al lado de la otra. Las hojas de abedul se descompusieron más rápido: suaves y delgadas, produjeron un rico abono en solo cuatro meses. Las hojas de roble, por el contrario, tardaron más debido a su estructura más dura y su mayor contenido de taninos.Para la primavera, todas las pilas produjeron un hermoso abono, pero aprendí que mezclar tipos de hojas puede equilibrar la velocidad de descomposición y el contenido de nutrientes.

Para aquellos que no tienen un jardín grande, el compostaje en zanjas es una buena alternativa. Simplemente cave un surco de un pie de profundidad entre las hileras del jardín, llénelo con hojas trituradas y restos y cúbralo con tierra. ¡Deja que los gusanos hagan todo el trabajo bajo tierra!

Pensamientos finales

Si tiene muchas hojas y espacio limitado, considere usar moho de hojas; simplemente apile las hojas trituradas en un rincón, déjelas reposar durante un año y tendrá un acondicionador de suelo fantástico. Evite hacer abono con hojas de árboles tratados con herbicidas o pesticidas. Finalmente, recuerde usar abono terminado como mantillo o mezclarlo con los parterres de su jardín para mejorar la salud del suelo.

A medida que el verano se desvanece y el aire fresco del otoño llega, el compostaje de hojas es una manera maravillosa de cerrar la temporada de jardinería con un propósito. No solo reduce los desechos del jardín, sino que también crea un recurso valioso que nutrirá sus plantas durante las próximas temporadas.

Así que la próxima vez que veas montones de coloridas hojas otoñales, piénsalo dos veces antes de tirarlas. Con un poco de esfuerzo, puedes transformarlos en oro de jardín, y esa es una cosecha que vale la pena celebrar.

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